miércoles, 9 de septiembre de 2009
Sueño
En medio de la tempestad, rescaté a la niña que había hecho su nido en las puntas de un edificio en ruinas. Quiso quedarse conmigo, beber agua y dormir sobre su lánguido cuerpo. De mala gana, supo curar a todas las personas heridas del lugar, víctimas de la tempestad que la hizo despertar y ensordeció amarrándose el pelo a las nubes para que nadie por fin la molestara, hasta que supo caminar y tomar agua por sí sola, voló de nuevo y regresó por el canal. Los retoños escaparon del nido y su piel, al darse cuenta, se tornó pálida como de mango. O como de muerta.
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corazonadas