Los árboles negruzcos amanecen,
se desprenden de sus pensamientos nocturnos
y se limpian las eyaculaciones precoces.
El horizonte da cabida al nuevo sol rojo,
siento el perfume de un hombre que amé
y pienso en vos, hoy que no cabés en tu nombre.
Pasamos por los condominios
y las fábricas pre-humeantes,
la milpa y la neblina son sólo imágenes sin significancia.
Esos árboles lanzados al azar
tienen la forma de mis herman@s caídos en el 32
con las piernas revueltas y los brazos trenzados.
No sé qué es real esta mañana
en que te sostengo de nuevo hecho humo
hecho aire que extraño
(.)
Me asomé a las fauces de la bestia y encontré sólo dolor
repetido
y esa saliva tuya,
mi líquido amniótico.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
corazonadas