miércoles, 11 de noviembre de 2009

Camino de ida

Los árboles negruzcos amanecen,


se desprenden de sus pensamientos nocturnos

y se limpian las eyaculaciones precoces.

El horizonte da cabida al nuevo sol rojo,

siento el perfume de un hombre que amé

y pienso en vos, hoy que no cabés en tu nombre.

Pasamos por los condominios

y las fábricas pre-humeantes,

la milpa y la neblina son sólo imágenes sin significancia.

Esos árboles lanzados al azar

tienen la forma de mis herman@s caídos en el 32

con las piernas revueltas y los brazos trenzados.

No sé qué es real esta mañana

en que te sostengo de nuevo hecho humo

hecho aire que extraño

(.)



Me asomé a las fauces de la bestia y encontré sólo dolor

repetido

y esa saliva tuya,

mi líquido amniótico.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

corazonadas